Una buena compañía.
Una compañía excelente, pero en los últimos años, con la expansión del mercado de cruceros, a bordo se ve de todo: desde personas más discretas hasta las más extravagantes.
El entretenimiento para los jóvenes fue deficiente. No lograron involucrar a los chicos. La misma queja fue expresada también por otros huéspedes.
Todo estuvo bien con MSC, excepto que la calidad de la comida podría mejorarse.